lunes, 9 de abril de 2007

Una foto


La estética en política juega un papel mucho más importante que la ética. Ya sé que no debería ser así, pero el ser humano tiende a percibir la cara visible de la luna a pesar de saber que también hay otro lado. Este fin de semana se publicaba la foto de Arnaldo Otegi dirigiéndose bajo la lluvia a sus simpatizantes en un acto en diciembre. Le resguardaba un paraguas sostenido en segundo plano por Sergio Lezcano, jefe del nuevo comando Donosti de ETA y detenido hace apenas una semana. Vaya foto. Las palabras sobran: Otegi bajo el paraguas de ETA. Punto.
Eso me recuerda otras instantáneas que hablan solas, como la de Aznar con la mano paternal de Bush sobre el hombro y que supuso el fin del gobierno popular, la de Tierno Galván firmando en el pecho desnudo de una joven en el Madrid de la movida, la de Fidel Castro en el suelo tras una aparatosa caída (de la que creo aún no ha levantado cabeza), la de Yasir Arafat e Isaac Rabin estrechándose la mano en Camp David bajo la atenta mirada de Bill Clinton, la de Víctor Yushenko tras ser envenenado por los servicios secretos rusos, la de Franco agonizando...