jueves, 3 de mayo de 2007

Afiliados plurales

El desinterés de los ciudadanos por los asuntos políticos es creciente, y de aquellos que sí están interesados no es frecuente que decidan comprometerse con un partido político. La imagen de los partidos en la calle no es muy positiva. La gente tiende a pensar que su funcionamiento no es democrático y que se rige por la ley más fuerte en el conflicto de intereses. Muchas personas consideran que quienes entran a formar parte de una organización política es porque a través de ella pueden obtener algún tipo de beneficio personal. La visión de partido como plataforma para la defensa de unos principios ideológicos solidarios, más que romántica resulta ingenua para la mayoría, que está casi convencida de que hay poca diferencia entre que gobiernen unos partidos u otros.

Entonces, ¿Cabe en realidad la posibilidad de que haya personas ingenuas que decidan afiliarse sólo por compromiso con unos ideales? “Alguno habrá” dirán los más ecuánimes. A todos, lo hagan por lo que lo hagan, les pregunto estas cinco cosas:

1. ¿Te sientes libre para opinar dentro de tu organización?
2. ¿Dirías que el funcionamiento interno de tu organización es plenamente democrático?
3. ¿Qué propuestas de mejora tienes para tu organización?
4. ¿Se valora tu compromiso?
5. ¿Crees que puedes aportar más a la sociedad desde tu organización que desde otras?