domingo, 6 de mayo de 2007

Las barbas del vecino


Francia votaba la presidencia de la república entre dos opciones bien diferenciadas. Por un lado una derecha que apuesta sin disimulo por la mano dura como arma para reforzar la identidad nacional de los franceses, que a su juicio está en declive. Por otro Royal, una candidata de centro izquierda con la dura misión de repescar a los desencantados votantes progresistas, diseminados en innumerables partidos. Ha ganado la derecha, que al parecer, según el propio Sarkozy, tiene mucho trabajo por delante, se entiende que para mejorar su propia gestión, ya que Chirac no ha defraudado a nadie y lo ha hecho mal. Pero también lo ha hecho muy mal Sarkozy como ministro de interior... Primero se ocupó personalmente de eliminar a Villepin como oponente en la carrera al Elíseo y más tarde atenazando al propio Chirac con el fantasma de la corrupción. "Sarko" se mueve como pez en el agua entre bastidores.

Sarkozy ha hecho la campaña propia de un candidato estadounidense. Francia no habría apoyado a un hombre así hace 20 años, pero sí ahora. ¿Tiene algún futuro la izquierda en Francia?, ¿Es España ahora un referente? Los neoconservadores también gobiernan en Alemania, mientras que la gestión de Blair y Prodi, por muy distintos motivos, pasa por malos momentos. ¿Dispuestos al triunfo del liberalismo, sustentado en gran parte por los socialdemócratas, como modelo político y económino único?

De cómo España gestione el fenómeno de la inmigración dependerá en buena medida el auge del nacionalismo. Aún no tenemos un Le Pen, pero sí hay muchos Sarkozy. Sin escrúpulos, sin miramientos, dispuestos a aplicar su ley, la del más FU€RT€, a vender los miedos y las soluciones prefabricadas a los ciudadanos. Estoy hablando de las barbas del vecino.