viernes, 31 de agosto de 2007

10 meses de topillos


Hace un mes volvía de Salamanca a Valladolid por la noche. A unos 20 Km del punto de partida escuché un ruido en la rueda. Un bache, pensé. Pero unos metros más adelante uno de mis acompañantes alertó: hemos pillado un topillo. Efectivamente, desde ese momento y hasta llegar prácticamente a Simancas, con tramos de más o menos intensidad, la autovía estaba sembrada de estos roedores, muchos de los cuales perecían bajo nuestras ruedas. Parecían desorientados y se acumulaban en las cunetas.

Una parte considerable del territorio de nuestra comunidad está afectada por esta plaga desde hace casi un año. Han malogrado un porcentaje nada desdeñable de la cosecha de cereal (que no obstante ha sido buena) y llevan camino de hacer lo mismo con las de remolacha, patata y vid, por no mencionar los más de 40 casos de turalemia. Durante este tiempo la Junta ha anunciado distintas medidas para combatir a los animales, pero a día de hoy la situación no mejora.

Hay que entender que el objetivo de acabar con la plaga no puede ligarse a la inmediatez, pues estamos hablando de más de 750 millones de animales (estimaciones publicadas en la prensa) sujetos a condiciones climáticas cambiantes y muchos factores ambientales que hace difícil prever sus movimientos. Sin embargo, los intentos institucionales han quedado en agua de borrajas, habiendo conseguido los mayores progresos los propios agricultores a través de técnicas más o menos innovadoras dentro de lo que cabe, propias sobre todo del sentido común.
La Junta es incapaz de resolver este asunto o al menos presentar un informe de evolución favorable. ¿Y qué es lo peor de esto? La opinión pública no tiene la sensación de que la Junta tenga nada que ver con el fracaso en la erradicación. Se juntan dos factores: ciudadanos de vacaciones y problema no urbano. Pero voy más allá: ciudadanos catalanes cabreados por el Estado de sus infraestructuras (la mayúscula de “Estado” es a posta y ya tenemos debate nacional con trasfondo competencial y económico) pero los castellanos y leoneses a leer el norte, a comentar la noticia de que “pues en mi pueblo...” pero de la Junta...NADA DE NADA.