martes, 11 de marzo de 2008

Crispación rentable

Si hacemos un repaso del estilo de oposición hecha por el PP durante los últimos cuatro años y ahora vemos que les han votado más de 10 millones de personas, cabe preguntarse si esto no les da la razón a quienes sostienen que el fomento de la crispación genera réditos políticos. Por supuesto que los genera. Aunque no les hayan servido para alcanzar la victoria. La pluralidad política va desapareciendo en España y eso es una mala noticia para la democracia. El antídoto ocasional debe ser la apuesta decidida por la democracia interna dentro de los propios partidos. La pluralidad enriquece y del debate surge la autocrítica, con ella oportunidad de mejora, la evolución. Aunque se esté gobernando. Esa debe ser la diferencia que debe marcar el PSOE.

Por el momento hemos empezado bien. Zapatero, ganador, habla de “gobernar mejor” y de enmendar errores. Apuesta por más diálogo. ¿Qué deben hacer entonces quienes han perdido? Esperemos, por el bien de todos, que no sigan con la misma medicina, por muy rentable que les salga. Que les lidere quien quieran, pero que sea una persona honesta y que esté más preocupada por el Estado del país que por el estado de su partido.