lunes, 9 de junio de 2008

La culpa es del gobierno

Suben el carburante y los productos básicos, aumenta el desempleo, la desconfianza se apodera de los mercados bursátiles y por si fuera poco se desata la histeria colectiva con la amenaza de desabastecimiento por la huelga del transporte. Cuando las cosas van mal todo el mundo mira al gobierno, es inevitable.

A España se le han juntado dos factores. El primero es el techo de negocio alcanzado por el sector inmobiliario, desajustado desde hace años en la relación oferta-demanda. El segundo es de carácter internacional y que deriva en gran medida de la declive económica de EE.UU. En el primer caso hay que recordar que el gobierno ya tomó las primeras medidas para rebajar el precio de la vivienda en España hace ahora cuatro años. En una legislatura se consiguió rebajar el crecimiento del precio del 19% al 5% anual. Si no se hubiera hecho una política de ajuste paulatino y se hubiera liberalizado el sector por completo ahora estaríamos hablando del crac del 2008.

En cuanto a lo que no depende de nosotros, como el precio del crudo, el aumento del Euríbor o la devaluación del dólar, hay que ser más sensatos en los análisis de lo que lo son muchos tertulianos de televisión y de frutería. El gobierno tiene menos capacidad de maniobra con el euro y dependemos mucho del banco central europeo. Eso no quiere decir que tengamos que esperar de brazos cruzados a que vengan tiempos mejores, pero no es rentable para el país protestar a quien no corresponde.

Políticos tan ilustres como Juan Vicente Herrera se acordaba ayer de los pobres agricultores de Castilla y León a los que comprende y anima a protestar a contra Zapatero por la pérdida de poder adquisitivo que están sufriendo. Que lo haga sólo puede ser señal de una cosa: no tiene más argumentos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cierto, la culpa es del gobierno.

¿Quien es mi gobierno?
pues el de Castilla y León.

Hace algo la Junta para facilitarnos la vida?

Puede uno tener doble nacionalidad autonómica?

Anónimo dijo...

El de antes era yo,
osea Leandro.