viernes, 22 de agosto de 2008

Cada uno en su sitio

Hace veinte años José María Aznar estaba al frente de la oposición al gobierno socialista de la Junta de Castilla y León. Apenas habían pasado unas horas desde que se publicaron las primeras noticias sobre unas posibles irregularidades que afectaban al presidente socialista Demetrio Madrid, Aznar le dio 24 horas de plazo para dimitir. En un alarde de honor como pocos políticos demuestran alguna vez, el presidente presentó su dimisión a la espera de que el asunto se aclarase. Cuando unos meses más tarde se aclaró y se demostró que no había ningún delito ni responsabilidad por su parte, Aznar ya se había aprovechado hecho con el poder gracias al CDS. Demasiado tarde para pedir disculpas a un hombre cuya imagen pública quedó ensuciada sin motivo. Esta táctica da resultado en política, especialmente cuando se usa como ataque contra personas con un alto grado de la responsabilidad pública. Es una estrategia que conoce muy bien el PP.

Ahora en 2008 se está destapando una trama de corrupción que afecta a altos cargos del PP (Caso “Lasarte”) en la Junta y que de momento se ha cobrado nada menos que cinco dimisiones “forzadas” por el propio gobierno regional. La fiscalía hará su trabajo, pero nadie ha pedido la dimisión de Herrera por el momento. La sociedad castellano y leonesa no perdona la corrupción. El PSOE no puede permitir que se siga perpetuando la idea de que el PP representa la seriedad y la rectitud. Sin dramatismo, sin demagogia ni exageraciones, pero tenemos que mostrar a la ciudadanía el sitio que ocupa cada uno, que ya es hora.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He de decir que el punto de vista que has dado es el de una persona con mas vistas a la izquierda que a la derecha pero he e decirte que estoy absolutamente deacuerdo con tu conclusion acerca de la politica de descalificación que a traido la derecha de un tiempo ha esta parte.

Un saludo Álvaro