viernes, 19 de septiembre de 2008

Los bancos juegan. El Estado paga

Ya parece claro a estas alturas que la etapa económica que atraviesa el mundo desarrollado no es sólo una crisis, sino una crisis financiera. Me refiero a este mundo, porque el resto está en crisis permanente al tener que pagar las facturas de nuestro "desarrollo". Concretando más, estamos ante una crisis sistémica del modelo capitalista y neoliberal. Como si fuera un niño de la ESO, a ver si lo tengo claro:

Soy uno de los muchísimos ciudadanos que necesita trabajar para tener ingresos. Esos ingresos que obtengo por mi trabajo me son claramente insuficientes para acceder a una vivienda, por lo que me veo obligado a acudir a una entidad privada que me presta un dinero a cambio de que se lo devuelva con intereses. Yo sigo trabajando (mientras tenga trabajo) para poder pagar la deuda que adquiero con el banco, que a su vez emplea mi dinero y los intereses que me cobra en invertir en el mercado financiero. El mercado es a grandes rasgos ese lugar al que los trabajadores no tenemos acceso. Un coto privado en el que se apuestan todos los capitales que producen los trabajadores esperando una ganancia para el propio banco, como si fuera un casino, sólo que se apuesta por grandes empresas y multinacionales. Estas empresas son productos, y como tales tratan de publicitarse, animando a que se invierta en ellas. Tratan de generar confianza en sus inversores (insisto, que no somos ni tú ni yo). Para demostrar que son fiables pagan a otras empresas que se supone que las auditan y acreditan su solvencia y capacidad de crecimiento. Y así, mientras la confianza aumente se va generando un fondo que hace que se dé por hecho que algo vale tanto o cuanto.

¿Qué pasa cuando esa estimación es desproporcionada? Que se está invirtiendo en algo que no va a producir beneficio y es demasiado tarde para poder retirar el dinero. Aquí se abre la veda para poder echar la culpa a lo que sea, cualquier cosa es buena: empezando y acabando por el gobierno de turno y sus decisiones. Es aquí cuando los liberales se quejan del Estado, que les controla, que les exige, que no les permite arreglárselas a su aire...Porque todos sabemos que el capitalismo reniega del Estado, no lo necesita porque es autosuficiente aunque no sea justo (la vida es injusta amigos)

Pero las bolsas más importantes se desmoronan, el valor de las compañías decrece porque las compañías no valen lo que se suponía y... ¿Qué hay que hacer entonces para que no se hundan los mercados? RECIBIR DINERO DEL ESTADO. El BCE y la Reserva Federal Norteamericana financian con dinero público el estropicio privado. Menos mal, porque ¿Y si no? Si no, la terrible factura de este desaguisado la pagaríamos todos los trabajadores, como siempre, con lo único que tenemos: Primero nuestros trabajos y luego con nuestras casas.