viernes, 12 de septiembre de 2008

Siempre toros

Bien sabéis que algunos son muy aficionados a hablar de la identidad de España aludiendo a lo que consideran las “costumbres españolas”. Esas a las que Arias Cañete se refirió como necesarias de aprender para que los inmigrantes se integren en nuestra cultura. Dentro de ellas, a juzgar por el contenido de la totalidad de las fiestas en mayoría de los pueblos de mi entorno, cabría incluir a ese conjunto de actividades que se supone que están protagonizadas por el toro.

Desde tiempos inmemoriales fue costumbre en España que el hombre trabajase fuera de casa y la mujer dentro de ella, que a los hijos se les diera “alguna” bofetada si se portaban mal, tanto en casa como en el colegio, que se fuera a misa los domingos y fiestas de guardar, que se ahorcara al galgo que ya no servía para caza, que las nueras se encargaran de cuidar de sus suegras ancianas, y así un largo y variado etcétera. Por esta regla de tres, y teniendo en cuenta cómo vamos superando esas y otras muchas costumbres que no casan con los tiempos, no es comprensible por qué algunos espectáculos taurinos o con otros animales siguen dándose prácticamente en las mismas condiciones que muchas generaciones atrás.

No me refiero, como hacen otras personas con todo el derecho del mundo, a la tauromaquia. Arte que considero noble si se produce conforme a las normas y reglamentos establecidos siempre respecto al toro bravo, sino a todo tipo de actos banales, caros y peligrosos que denigran la propia condición humana en pleno siglo XXI. Es una irresponsabilidad de la administración pública el promoverlos y en algunos casos contribuir a su institucionalización, como si se tratase de un patrimonio cultural y no de una costumbre macabra que debería ser ilegal en la mayoría de los casos. ¿En serio es imprescindible usar animales para divertirse? El pueblo que sujeta su identidad sobre costumbres inmutables no puede sino estar involucionando.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los paletos adinerados de Tordesillas es lo que tienen, ignorancia y la brutalidad animal de su escasa evolución.
Qué valientes son verdad?
Estos personajes llaman salvajes a los africanos.
Vergüerza de raza humana.

Anónimo dijo...

Percibo una contradicción entre tu pregunta ¿...es imprescindible usar animales para divertirse? con respecto a la "nobleza" que atribuyes al arte de la tauromaquia. Personalmente no niego, e incluso llego a vislumbrar, el aspecto artístico y cultural del toreo, pero también estoy seguro de que, si la especie humana se aplicase ( y hay ejemplos históricos), a extraer "arte y cultura", por ejemplo, de los métodos de tortura a los condenados, también los hallaría.
Cambiando de "tercio", ¿por qué no publicas algún articulito sobre el Congreso Regional/Autonómico del PSOECyL sobre el que podamos verter nuestro comentarios? ¿Y sobre el próximo Congreso Provincial?
Saludos.