sábado, 6 de diciembre de 2008

Cambiar la historia

El presidente de Estados Unidos Al Gore, el presidente de la Comunidad de Madrid Rafael Simancas y Juan Palacios, presidente del Real Madrid. ¿Os imagináis? He puesto estos tres ejemplos por ser cercanos, por no ir a Guinea, a Ucrania o a Rusia. Los tres ganaron legítimamente y los tres perdieron. ¿Qué hubiera pasado si George W. Bush nunca hubiera sido presidente?, ¿Estaría Esperanza Aguirre sentada en algún jugoso consejo de administración con Zaplana en estos momentos si no hubiera existido el “Tamayazo”? Del fútbol mejor ni hablamos (era una nota de color, una broma en esta entrada).

Es increíble el valor de un voto. Es casi imposible convencernos de ello, pero las balanzas más gigantescas se decantan de un lado u otro por escasos gramos. Apenas 500 votos en Florida y mucho dinero de por medio dejaron a Gore dedicado en cuerpo y alma al medio ambiente. Dicen que 12 millones de euros bastaron para arruinar la carrera política de Simancas. Un juzgado ha demostrado que si se hubiera contabilizado el voto por correo Ramón Calderón seguiría siendo lo que era, un rico socio en busca de notoriedad social.

¿Alguien piensa que Obama no ha ganado limpiamente? Lo ha hecho porque tiene un arma muy poderosa (aparte del dinero, que se da por hecho): ideas claras. Cuando no se tienen las ideas claras o no se saben transmitir bien te comen, tarde o temprano. Nadie se acuerda del segundo, dice mi padre, y lleva razón. Pero ellos sí se acuerdan y conviene que nosotros al menos no lo olvidemos. Sí importa.