domingo, 14 de diciembre de 2008

Chicago 2008

El nombre de la ciudad de Chicago siempre se ha asociado con la mafia, como si eso tuviera que ver con los años treinta o algo así. Hoy El País publica un artículo sobre el gobernador del estado de Illinois, Rod Blagojevich, gracias al cual uno se explica el por qué de esa asociación de ideas. Al parecer la ciudad lleva 80 años gobernada por el partido demócrata, que tiene allí algo más que un fortín. En concreto son tres las familias que históricamente han “controlado” Chicago tras la gran depresión. Las tres han copado los cargos políticos directa o indirectamente, aparte del control empresarial y financiero, y por supuesto los medios de comunicación. El simple mecanismo de la herencia y un mínimo sentido de la disciplina, supongo, han hecho el resto.

Así llegamos al bueno de Blago. Un tipo de lo más dotado para la política de hoy en día. Buenos contactos, gran cantidad de energía invertida en marketing y el ingrediente imprescindible: más cara que espalda. El amigo Rod tenía delirios de grandeza y soñaba, fíjate tú, con ser presidente de Estados Unidos. Sin embargo Obama, senador por Illinois, se ha ido cargando poco a poco su carrera. Es de entender que el gobernador, de quien depende la sustitución de Obama en el Senado, quisiera hacer negocio con ello y se dispuso a vender el puesto. Sí, a venderlo al mejor postor. Pero no os penséis, Blagojevich ya tenía antecedentes en esto de la corrupción, pero tiene esa extraña habilidad de no ponerse rojo ni aunque le quemen.

Cuando la policía pinchó los teléfonos de su casa, que es donde desarrollaba la mayor parte de su “trabajo” y no en su despacho gubernamental, se echó las manos a la cabeza. El señor gobernador, aparte de carecer de escrúpulos, tampoco tenía pelos en la lengua. Cual tratante de ganado, con todos mis respetos para quienes desempeñan este oficio con elegancia y honestidad, tildaba al propio Obama de “Hijo de puta”, al que “no le iba a salir gratis” marcharse a la Casa Blanca. Ya veis como se las gastan allí, aunque me imagino que aquí pasa igual. Estos tipejos, a veces, llegan a gobernar un país como Estados Unidos. Es mejor no pensarlo.

1 comentario:

Arcana Mundi dijo...

Saludos
Le escribo para hacerle efectiva una invitación a la lectura de mi último artículo.
Trata acerca de las malas artes de las que se valen las entidades bancarias para enriquecerse a costa de su forzada clientela.
Deseo que todos aquellos que tengan conocimiento de mi molesta “aventura”, estén ojo avizor por si les quieren hacer lo que a mí.
Aprovecho para decirle que siempre que lo desee será bienvenido a mi blog.
Un fuerte abrazo desde Gran Canaria.