jueves, 5 de febrero de 2009

Banca pública

Partiendo de la base de que no soy un experto en economía, llevo un tiempo haciéndome una pregunta que puede resultar ingenua, pero que he visto que personas más entendidas sí han planteado: ¿Por qué no una banca pública? Con independencia de que una respuesta bien argumentada pudiera apagar esta inquietud aportando buenas razones para seguir apostando por el modelo actual, creo que plantearla no es absurdo. Lo hago partiendo de un análisis muy sencillo que se desprende de datos y experiencias que cada uno de nosotros manifestamos todos los días y que en estos tiempos somos más conscientes de estar viviendo.

Los bancos son entidades privadas que sólo pueden quebrar si son pilladas en algún gran delito. Son empresas mucho más seguras aún que las compañías de seguros (que ya es decir), de hecho están protegidas por el Estado a través del Banco de España. Nuestro dinero está “a salvo” porque son ellos los que están a salvo. Pero ¿Somos libres de elegir no usar los bancos?, ¿Podemos librarnos de ellos? Parece complicado. Para la mayoría de los mortales que necesitamos un empleo remunerado para poder pagar una vivienda es indispensable firmar un préstamo, del que se lucra la entidad, especialmente sus accionistas y miembros del consejo de administración. Tenemos casa al precio de que sigan siendo ricos, pero si yo me quedo sin trabajo... ellos me quitarán la casa. Son lentejas.

¿Qué pasaría si nuestros intereses fueran a parar al fondo de reserva de la Seguridad Social, por poner un ejemplo? Nuestro esfuerzo y trabajo redundaría en un bien común y no en un beneficio particular ¿Hay algo más progresista?, ¿Acaso es justo que se lleven los millones quienes no se lo han ganado sólo por ostentar un poder? Tenemos sanidad pública, educación pública, seguridad, transporte, vivienda, pero nuestro sistema capitalista no admite la banca pública. Eso no se toca ¿No? ¿Algún entendido que quiera ayudarme?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Pedro, soy Alberto:

Lo que planteas me parece una idea estupenda y la verdad es que sería muy útil que existiera algo así, pues ese beneficio extra gracias a los intereses ayudaría mucho a la economía, teóricamente.
Ya sabes que tampoco soy experto en economía, pero pienso que si no se ha creado algo parecido es porque entraría en competencia directa con las entidades bancarias ya existentes y no les interesa a estas entidades que el estado les haga competencia.
Digamos que es parecido al famoso tema del petróleo cuando se comentaba aquello de: "..no, si la fusión fría ya la tienen conseguida, lo que pasa que a las compañías petroleras no les interesa pues reduciría el uso del petróleo...". Y realmente puede que así sea, o que tengan otras tipos de energía preparados ya hasta que el petróleo se agote...
En definitiva, creo que es más bien una cuestión de intereses. En cuanto a los posibles inconvenientes de una banca pública, creo que entre ellos estaría el que se debería de controlar, aún más si cabe que en una banca privada, el dinero que se prestase, pues sería dinero público (teóricamente, pues es una cadena de préstamo casi sin fin) y el papeleo para conseguir préstamos sería enorme (parecido al tema de solicitar becas). De hecho, ya está pasando con el ICO (Instituto de Crédito Oficial) ya que se rechazan 8 de cada 10 solicitudes de crédito en estos tiempos de crisis (al menos a los autónomos) lo que significa que les piden muchos requisitos para concederles los préstamos...

Supongo que habrá otros inconvenientes y/o dificultades para la creación de una banca pública, pero eso lo dejamos para los especialistas.

Un abrazo

Pedro Herrero García dijo...

Supongo que estas ideas, que resultan tan ingenuamente lógicas, son catalogadas como peregrinas por quienes tienen intereses en que no salgan adelante. Creo que este gobierno, para nuestra desgracia, no tiene ni siquiera un mínimo interés en poner la idea encima de la mesa, Si tampoco los medios de comunicación presentan este debate, como sí lo hacen con otros más morbosos como la eutanasia o el aborto, pues no habrá una reivindicación popular en favor de su puesta en marcha.

Lo que parece claro amigo Alberto es que no es necesario ser ningún experto para entender quién es el lobo y quiénes las gallinas en este cuento y que mientras nuestras más o menos confortables jaulas sigan siendo el paradigma de la vida moderna no reclamaremos nuestra libertad. Manda huevos.
Un abrazo

Cruzado dijo...

Pedro, te voy a responder con mi experiencia de más de 20 años en el sector.

El tipo de banca a que haces alusión sólo tiene algo parecido en el mundo y es la figura de las cajas de ahorro y en su versión española (qué casualidad). Fue el gobierno de Felipe González (¿otra casualidad?) el que en el año 88 liberó el tipo de operaciones que podían realizar igualándolas a las de los banco privados, no exenta la presión por esta liberalización. Hasta entonces las cajas de ahorros no podían ofrecer determinadas operaciones típicas de empresas y negocios (descuento de efectos, etc). Poco a poco se fue liberalizando el mercado también para las cooperativas de crédito (cajas rurales)

En aquella época existían bancos públicos (Caja postal, Banco hipotecario, Banco Exterior) con operativa limitada. En el año 1991 se crea Corporación Bancaria de España que unifica toda su estructura y en el año 1993 se crea Argentaria privatizando una parte (que se hace con ella BBV ya que parte de la red de oficinas de Caja Postal eran inicialmente de BB). Una de las primeras medidas del gobierno de Aznar fue la venta de el resto de Argetaria al BBV que se fusiona dando al actual BBVA.

Como ya te dije la operativa de esa banca pública fue muy limitada hasta el año 1993 y se remitía a algunas operaciones hipotecarias, exteriores y agrícolas. Esa operativa ya no tenía sentido cuando la cajas de ahorro y las cooperativas de crédito entraron en la banca libre y mediante préstamos sindicados pudieron acceder a esas operaciones (principalmente préstamos) que daban los antiguos banco públicos.

Las cajas de ahorro al no tener accionistas en parte y debido a que deben dedicar una parte de sus beneficios a "obras sociales" cumplen ese papel.

Una parte, pues la otra la dedican a reservas, con el fin de hacer más atractivas las operaciones de banca de negocios (que son las que han generado la crisis no la banca de oficinas). Estas operaciones son las que están llevando a problemas a algunos banco y cajas de ahorro (sobre todo) ya que al tener muchos de sus recursos obtenidos en entidades extranjeras se encuentran con problemas a la hora de devolverlos ya que no pueden obtenerlos en ningún sitio (otra consecuencia de la burbuja inmobiliaria).

Dejemos el resto para otro post.

Metioko dijo...

El problema es que una banca pública en un sistema capitalista solo le conviene al pueblo pues esta sería más flexible y se fijaría más en las personas que en la ganancia pero ¿a quien, en esta sociedad le interesa el individuo en lugar de "la pela"?

Creo que seria un lastre para el Estado y si este se fuese al carajo,cn perdón, la banca, nuestros ahorros, inversiones, etc, irían detrás mientras que un banco, para que quiebre, muy mal gestionado tiene que estar...no sé, es un tema complejo, como el de las pensiones, ni por capitalización ni por reparto sino una mezcla , pues aquí lo mismo, el justo medio, una banca semi-pública.

Pedro Herrero García dijo...

Con un poco retraso, pero gracias por vuestras aportaciones. Unos meses más tarde el tema parece estar en el candelero.