viernes, 3 de abril de 2009

Estado de ánimo

Son muchos los artículos de prensa, incluso especializada, que hablan de la relación entre economía y psicología. Más concretamente las que vinculan la crisis con las emociones, y así hablan de “depresión”, de “euforia” de los valores bursátiles, “desconfianza” de los consumidores o “desencanto” de los inversores. El manejo de los estados de ánimo de la sociedad es sin duda la mayor manifestación de poder y en ello juegan un papel determinante los líderes políticos, pero también el propio mercado. Los medios de comunicación se encargan de globalizar sensaciones mediante noticias y publicidad provocando pensamientos, actitudes y finalmente decisiones. Esto explica que los españoles hayamos batido este mes el record histórico en aumento del ahorro o que la producción de galletas haya aumentado y es posible que también se refleje en el resultado de las elecciones europeas. Todo depende del estado de ánimo.

El estado de ánimo se contagia. Si estamos rodeados de personas con una visión negativa o pesimista de las cosas es muy probable que acabemos teniendo la sensación de que hay algo de realista en su postura, pero también a la inversa en el sentido positivo. ¿Elaborar mensajes positivos implica ocultar la realidad? No. La “realidad” no es sino una interpretación más o menos compartida y aceptada, pero definitivamente vivida por cada cual de forma cambiante. Las estadísticas se prestan muy bien a este juego y eligiendo el formato más adecuado los argumentos fluyen con facilidad. Veamos: El precio de la vivienda ha bajado, también el combustible y los intereses hipotecarios, no se han producido huelgas generales ni conflictos sociales importantes, las bolsas han tocado suelo y comienzan a repuntar, parece que se van a terminar los paraísos fiscales, habrá un órgano internacional que auditará los mercados financieros, no hemos tocado un euro del fondo de reserva de la Seguridad Social, nos volvemos a dar cuenta de lo que vale un duro y también ponemos al día nuestra escala de valores. No está mal para escribirlo de corrido ¿No?