lunes, 18 de enero de 2010

Expectativas

La esperanza y la ingenuidad van a menudo tan de la mano que a veces se confunden. La creencia de que los seres humanos podemos en verdad mejorar este planeta y nuestra vida en él a fuerza de trabajo, de ilusión, de leyes justas y de solidaridad, parece más bien un cuento cuando se suceden determinados acontecimientos. Ahora toca Haití, cuya patrona, curiosamente, es la virgen del perpetuo socorro. La renta media de los haitianos es de poco más de 1 dólar al día, sin embargo este año las grandes entidades financieras de EE.UU. repartirán entre sus directivos 128.000 millones de dólares en bonus gracias a los beneficios que obtienen por jugar al casino con nuestras fichas. Así es la vida ¿No?
¿Hasta dónde debemos ajustar nuestras expectativas para no naufragar en la frustración (por exceso) ni en la indiferencia (por defecto)?
Me temo que necesito algo mucho más estimulante que rezar a la virgen del perpetuo socorro.

1 comentario:

Txofi dijo...

La verdad que estas tragedias y por lo que nos van contando los medios te hacen pensar en maneras de poder ayudar... Aperecen cientos de telefonos donde puedes ayudar, en todas las entidades hay un número de cuenta, las ongs de toda la vida...
Pero hemos llegado, o he llegado, a un punto de incredulidad, de pensar de que de 100 euros, no llegárá ni 10 euros para esta gente.
Y sino, como me han dicho por ahí, para eso ya está el Gobierno, que es el que tiene que dar la cara en estos asuntos...
¡Qué nunca nos pase nada parecido!