miércoles, 11 de agosto de 2010

Tomás Gómez y el manual


Los jóvenes que quieren prometérselas felices en política aprenden muy pronto las primeras lecciones del manual. Ese manual que nadie ha escrito, que no se lee pero cuyas enseñanzas pasan de una generación a otra sin perder un ápice de vigencia. El mismo cuyo peso dejan caer sobre la cabeza de quien que se atreva a poner en duda su valor y cuyo golpe si no es mortal es de los que marca con cicatrices por las que los demás preguntarán toda la vida. El desafío, la locura, queda para unos pocos, que suelen saber muy bien que se la juegan. Para aquellos que como plantas sólo aspiran a mimetizarse en el cambiante paisaje político y sobrevivir una legislatura tras otra no cometerán ese pecado mortal. No puede compararse la comodidad de esperar con el mérito de buscar. No es lo mismo estar en deuda que no. Que no.

El joven Isidoro conocía el manual y pensando en su partido pidió paso con 32 años al aparato porque tenía claro el rumbo a la socialdemocracia y tuvo que decirle a don Nicolás Redondo ”tú o yo”. Zapatero también demostró agallas a los 40 y ganó unas primarias a la secretaría general a las que nadie daba casi por invitado cuando el continuismo parecía ser la cara del cambio. Ambos triunfaron pasando por el alambre y sin red. Muchos otros no lo consiguieron, pero decidió la democracia…

La expectación se cierne ahora sobre Tomás Gómez (42) en Madrid. A los medios les encantan estas historias, porque de ellas salen otras. Desde la distancia cada uno elige preguntarse por lo que le interesa esta vez ¿La vida personal de Gómez?, ¿Su carácter?, ¿Su aspecto y sus aficiones?, ¿O mejor su trabajo, su equipo y su proyecto?. La imagen y la “demoscopia” quizás son ya ciencias exactas pero resulta que Aznar no tenía carisma y la marca “ZP” iba a quedar como una frivolidad comercial porque todas las encuestas daban ganador a Rajoy en 2004. La historia puede enseñarnos muchas cosas que ya no son hipótesis, sino hechos.

A los veteranos otrora jóvenes que se las prometieron felices en política y les fue bien esperando, que les aproveche. A todos aquellos que en política nadie les ha regalado nada, estén donde estén, mi admiración. Los jóvenes que aplican el manual, que se apliquen en estudiar y desarrollar su carrera profesional y dejen la política para quienes saben lo que buscan.

3 comentarios:

Carlos dijo...

muy interesante tu blog tomás, lo seguire a menudo.

Saludos

carlos dijo...

muy interesnte tu blog pedro, lo seguire a menudo. Saludos

Pd: tomas gomez podría tener posibilidades

Pedro Herrero García dijo...

Un saludo Carlos