sábado, 23 de octubre de 2010

Por la boca mata y muere Javier León

Javier León de la Riva nunca ha dejado indiferente a nadie. Su espontaneidad e incontinencia verbal ha sido causa de una larga ristra de polémicas que no le han impedido obtener cuatro mayorías absolutas consecutivas al frente del Ayuntamiento de Valladolid. Todo indica que a medida que los ciudadanos le han ido dando su confianza una legislatura tras otra, él ha ido interpretando que con sus votos el pueblo le expresaba su simpatía, y que en el peor de los casos sus groserías quedaban archivadas como anécdotas que reforzaban su perfil rara avis en los tiempos de la corrección política, es decir los tiempos de la democracia.

Acostumbrado a concederse sin sonrojo todo tipo de licencias, la última ha debido causarle miedo a sí mismo. La suma de los antecedentes, la repercusión mediática y la carga moral en el significado mismo de sus palabras es de tal envergadura que puede constituir una razón definitiva para que no sea designado candidato. Si antes de tres semanas, coincidiendo con su 65 cumpleaños, no se apagan las ascuas de este fuego no es improbable que repentinamente el propio alcalde se sienta cansado y anuncie que ya tenía decidido hace tiempo dedicar por fin más tiempo su familia. Curiosamente, nadie lo celebraría más que su propio partido, que fundadamente debe estar temiendo que este incendio pase a la categoría histórica de “devastador” y les haga perder en las elecciones una plaza que llevan prendida en el corazón.

Aunque ya es seguro que León no podrá ya a su edad recuperarse del todo de este accidente que ha causado más estupor fuera que dentro de Valladolid, a buen seguro tendrá muy en cuenta la cuenta que nunca ha fallado: Si en las elecciones municipales el voto se emitiese a mano alzada nunca hubiera sido alcalde. Amparados en el secreto de un sobre cerrado se esconden los aplausos, los vítores y jaleos de las muchas personas, también muchas mujeres, que “siempre piensan en lo mismo” que don Javier pero… no lo van a decir aquí.

Mi deseo es que sea candidato. Deseo que los ciudadanos no tengan ninguna duda al elegir alcalde dentro de siete meses, pero no por lo que ha sucedido, sino porque sepan que su gestión es nefasta y opaca. Que sepan que enfrente, además de gente decente, hay una alternativa política seria y llena de energía, capaz de dar a Valladolid el verdadero impulso que necesita.

3 comentarios:

Mar� dijo...

Tienes toda la razón.. Con un poco de suerte la vergüenza que siente el resto de España hace replantearse a los votantes de Valladolid muchas cosas. Más de uno debería arrepentirse de dar apoyo en las urnas a un "personaje" como éste, que hace de la descalificación personal su mejor discurso. Patético viniendo de cualquiera, pero más de un cargo público. Y lo peor de todo, es que seguramente esto sea la punta del iceberg. No me quiero imaginar cómo gobierna "en silencio" alguien que suelta "en alto" lindezas semejantes. Espero que a raíz de todo esto el León pase a ser una especie en extinción y así podré gritar a los cuatro vientos.. "nunca es tarde si la dicha es buena"

Txofi dijo...

Todos conocemos de sobra a este personaje y de sus recientes "obras".
Pero ya cansa leer esta noticia en los medios, cuando los problemas políticos son otros y creo que mucho más importantes...
Y por supuesto que gente como este individuo, no debería estar donde está...
Saludos

Anónimo dijo...

Las personas como tú que os juntáis a unas siglas para conquistar vuestra parcela particular jamás hablais de política.

Habláis de políticos y de politiqueo, pero los asuntos del mundo real se os quedan grandes. Sonrisas, bonitas palabras y buenas relaciones con los demás. Eso es todo.

Te conozco desde la infancia, y no me sorprende verte ahora con carnet de sociata.

La era de la "democracia" es historia, de una forma u otra los españoles se volverán a quitar la careta y se mostrarán como lo que realmente son: BASURA HUMANA.