lunes, 17 de enero de 2011

¿Y la alternativa?

Ya se sabe que la mayoría de los debates que surgen de forma cotidiana sobre asuntos políticos, casi siempre de actualidad, en cafeterías, lugares de trabajo, parques, rellanos, ascensores o sobremesas, están muy faltos de rigor. El desconocimiento y el afán de desahogo hace posible que los argumentos dejen paso a todo tipo de expresiones de muy interesante análisis. Desde las generalizaciones excesivas: “todos los partidos son iguales” a decisiones mágicas: “la crisis se acababa en cuatro días si…” pasando por las distorsiones informativas: “el otro día escuché en la tele que…”

De esta forma es posible llegar a conclusiones más o menos consensuadas como la necesidad de incentivar la participación ciudadana fomentando nuevos cauces, el efecto vacuna de la transparencia en la gestión de lo público, el replanteamiento de la organización del Estado para prestar más y mejores servicios, etc. Sin embargo casi nunca se llega a este terreno de las soluciones, aunque sea desde las alturas, porque nuestra verdadera especialidad es criticar, denunciar y sobre todo quejarnos.

A quienes pierden su paciencia quejándose, a quienes parecen estar en posesión de la verdad y querer contagiar crispación a los demás, no dejo de preguntarles: ¿Cuál es la alternativa? La terrible sensación de millones de ciudadanos es no encontrar respuesta a la pregunta. Habrá que buscarla, pero es mejor hacerlo juntos ¿No?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

La alternativa? pues está claro: no votar a nadie, votar en blanco, votar a UPYD, votar a IU, votar a anónimos unidos o votar a quien no sea del PPSOE.
Luego responderás con el argumento clásico de los politicos profesionales: que no todos son iguales...que tal que cual...bla, bla, blá...Todo tiene un final.

Pedro Herrero García dijo...

Gracias por tu comentario, demuestra que ambos estamos preocupados por este asunto, aunque no estemos de acuerdo. Está claro que no te gusta lo que hay, pero me gustaría que detallaras un poco más lo que debería haber, es decir, las soluciones. También me gustaría saber cómo te llamas, esto de no saber a quién contestas es un poco raro... un saludo

Anónimo dijo...

Olvidé decir la otra alternativa, la buena: emigrar.

Anónimo dijo...

Está claro que ni PP ni PSOE han respondido a la transparencia exigida por la ciudadanía entre otras muchas obligaciones que se pasan por el arco del triunfo a diario (añadiría a CiU, pero me pillan más lejos, para encima tenerme que preocupar de ellos también). Unos y otros nos han mentido, nos mienten y nos mentirán si los dejamos (eso es lo que han demostrado). Y es más, se ríen de nosotros.

¿Alternativas?, pues ojalá nos pusiéramos todos de acuerdo para dar un vuelco a esto, por mi parte lo tengo claro, UPyD.

¿Cuál es tu alternativa?, ¿defiendes lo que a nivel nacional y autonómico hemos visto de unos y otros, día tras día?

Harto de fondos de reptiles, sobres repletos de billetes, asesores por doquier ($), cuentas en paraisos fiscales, aeropuertos cerrados, km y km de líneas de AVE a precios desorbitados, casos CAMPEONES, Gürteles, Brugal, Unió Mallorquina, caso Fabra, Caja Castilla La Mancha, Palau, Pretoria, Marea, Diputación de Lugo... (que me perdonen si me olvido de alguien).

Sobran las palabras.

Pedro Herrero García dijo...

Preferiría saber con quién hablo. De la misma forma que nos definimos políticamente no veo inconveniente a hacerlo personalmente.

A mí no me vale eso de que "todos son iguales" menos los míos. Todas las generalizaciones son injustas.

Defiendo que la política sea una actividad digna, accesible, respetada y transparente, auditada con celo por los ciudadanos.

No creo que ningún partido tenga la patente para ello. Es una cuestión cultural y de que se elija a personas adecuadas desde el punto de vista ético, que en exceso se habla a veces de la importancia de las carreras académicas.