miércoles, 1 de junio de 2011

Gobernanza S.A.

Desde que abrí este blog hace más de cuatro años nunca había estado tanto tiempo sin escribir y seguramente tampoco hasta ahora había tenido tantos motivos para hacerlo. Toda la vorágine de las elecciones y su resaca me han dejado casi más preocupado en dar con las claves que sirvan para que el proyecto del partido socialista sea capaz de recuperar la confianza de la sociedad que en ir tomando conciencia de la responsabilidad que me espera como representante de los ciudadanos de Valladolid en el ayuntamiento.

Quienes seguís este blog sabéis que estas inquietudes que comparto con vosotros no son nuevas. El 16 de febrero de 2010 me lamentaba aquí sobre las escasas lecciones que estábamos sacando de la crisis y han sido varias las entradas posteriores en las que me he referido a la falta de sintonía entre el discurso de los dirigentes políticos en general y las necesidades de los ciudadanos, que por cierto, poco tienen que con la de apenas hace cinco años. Todas esas reflexiones de estos meses, así como los comentarios que han generado, siguen de plena actualidad y bien pueden servir para alimentar un poco el debate que ponen últimamente sobre la mesa algunas iniciativas ciudadanas, físicas o virtuales, que van encaminadas a llamar la atención sobre la necesidad de cambiar nuestro sistema democrático y transformarlo en uno que sirva con más eficacia a la justicia social, siendo este un lenguaje universal de entendimiento.

Lo que más me preocupa es el arraigo del pensamiento de un sector creciente de la población cuyo concepto de la gobernanza es algo así como contratar una buena gestoría, es decir, pagar con sus impuestos a alguien que les genere oportunidades pero sin verse obligados a hacer un seguimiento de su labor. A la usanza de esos autónomos o PYMES que buscan un servicio profesional, fiscal o laboral, con la ilusión de poder confiar en él, pero al que no van a perdonar si descubren que no hace bien su trabajo, buscando otro nuevo. O tal vez se resignen a seguir, porque cambiar…“Cambiarás de molinero pero no de ladrón”, y entonces ya estamos perdidos de verdad.

Tenemos la obligación ética de defender con rotundidad la idea de que ese modelo puede resultar muy cómodo pero nos costará la democracia. Por tanto, retomando los orígenes de este blog, quiero invitar a todos los ciudadanos a formar parte de los partidos políticos, a fundarlos o a refundarlos, de los sindicatos, de las asociaciones y colectivos ciudadanos que mejor defiendan sus intereses o con los que se sientan representados. Si queremos que sean medios útiles debemos exigirlo desde dentro, para mejorarlos y evitar que se degenere su actividad hacia el conformismo y los intereses personales. En este sentido, creo que el PSOE ha sido el instrumento de cambio social más importante para este país y el que más potencial tiene para seguir siéndolo. Por eso os invito a formar parte de él y a que entre todos lo sintonicemos más y mejor con la sociedad actual y la hagamos más justa. Todos somos políticos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El PSOE o el PP solo son macroestructuras llenas de parásitos trepas como lo que tú aspiras a ser.

Los días que os quedan estan contados, SOIS HISTORIA.

Anónimo dijo...

Pero hombre, Pedrín, cómo dices que todos somos políticos. Por el momento tú ya has trepado hasta el Ayuntamiento de Valladolid, ciudad en la que dicho sea de paso no resides, y los demás aquí estamos, mano sobre mano. No pretendas que además, te aplaudamos.