jueves, 22 de septiembre de 2011

¿Cheque en blanco?

El trabajo que desempeño como orientador laboral siempre me ha hecho sentir afortunado desde el punto de vista político porque me da la oportunidad de conocer con detalle las vidas de cientos de personas de Valladolid y contrastar sus expectativas, sus temores y sus ideas con mis argumentos políticos. Los razonamientos y atribuciones que utilizan representan una gran oportunidad para aprender si uno mantiene los oídos dispuestos. Historias reales que son una fuente de inspiración inagotable, que si tuviera el tiempo disponible que me gustaría, compartiría a diario con vosotros en este blog.

La pregunta con la que resumo lo que últimamente percibo es: ¿La ansiedad por salir de la crisis aumenta la posibilidad de que los ciudadanos otorguen un “cheque en blanco” al nuevo presidente?

Una mayoría parece tener asumido que esta crisis va para largo y que a pesar de que es valorable el pundonor del actual gobierno en luchar contra sus efectos no creen que sus esfuerzos hayan sido suficientes para impulsar un cambio de tendencia económica. Al mismo tiempo asumen que a “grandes males, grandes remedios”, lo que conduce a pensar que puedan estar en disposición de aceptar, sin entusiasmo, pero aceptar, que el nuevo gobierno pode el Estado del bienestar sin muchas contemplaciones, como parte del remedio insalvable.

Una minoría muestra pensamientos cuasi supersticiosos sobre las próximas elecciones generales. Confían tanto en que la mera presencia del PP en el gobierno dará la vuelta a la crisis y florecerá el empleo, aún cuando reconocen que “nadie tiene la varita mágica”. Si eso no sucede se van a llevar el chasco del siglo. Se verá.