lunes, 19 de marzo de 2012

Francisco Javier León de la Riva, doctor en propaganda

Si hiciésemos una encuesta a pie de calle sobre la gestión del alcalde de Valladolid y preguntáramos al ciudadano: “¿Cree que el Palacio de la Imagen ha sido una buena inversión para la ciudad?” Es más que probable que una mayoría respondiera afirmativamente, cuando dicho palacio no existe ni tampoco está en proyecto. Esto podría bastar para comprobar la gran eficacia de la política propagandística practicada por D. Javier durante 17 años.

Hace unos días el veterano regidor se quedó más ancho que largo al sentenciar que como alcalde siempre ha cumplido lo que ha prometido. Es tan larga la lista de proyectos prometidos y olvidados, presentados con maquetas o por ordenador, que debería caérsele la cara de vergüenza por decir esto, pero esa es la otra de sus dos grandes y únicas capacidades. La más importante de esas promesas por cumplir es el soterramiento de las vías del tren a su paso por la ciudad. Promesa que ha costado un riñón a las arcas públicas seguir alimentando durante 15 años y que jamás podrá cumplir.