jueves, 5 de junio de 2014

A escote nada es caro

Sólo hay una cosa que empeore el atontamiento que producen 20 años gobernando a piñón fijo con mayoría absoluta: la soberbia. Si además ésta aflora en tiempos de penuria general sólo cabe un diagnóstico: “Síndome agudo de Hubris”, cuya única curación a base de humildad depende en exclusiva de los ciudadanos, de que manden al enfermo a currar a la oposición, que es justamente lo que el PP está pidiendo a gritos desde hace tiempo, como un niño mal educado, cada vez que fanfarronea de “modelo de buena gestión” municipal.

Sólo desde que empezó esta legislatura, hace ahora tres años, a la que los populares se presentaron sin más “herencia” a cuestas que la suya propia (casi nada), la capital ha perdido 4.000 habitantes (Datos del INE) y 5.000 personas más se han quedado sin empleo (un 20% más, datos del SEPE). Los contribuyentes, que pagaban entonces una media de 187 € en el recibo del IBI, pagan ahora 257 €. La inversión pública municipal se ha reducido un 55% y el presupuesto del área de Bienestar y familia se ha recortado un 15% (Datos oficiales del propio Ayuntamiento). Todo esto en solo tres años. En serio, ¿De qué presume el PP?

Como el nuestro, más del 75% de los Ayuntamientos de toda España presenta superávit en sus cuentas y el 99% cumple holgadamente con sus obligaciones de pago (Datos de la FEMP). Lo de Valladolid no es un mérito político, es una obligación legal. También, al igual que hacen los demás, nuestro consistorio tiene que pagar a los bancos lo que en su día les pidió prestado, pero a diferencia de familias y empresas ahogadas que no pueden subirse el sueldo, la pensión o generar clientes por arte de magia, el Ayuntamiento puede sacarse tributos de la manga, como por ejemplo la Tasa de basuras. Luego esta tampoco es ninguna hazaña de gestión, más al contrario sí una traición, por no avisar de la maniobra en su programa electoral. Ahora bien, respecto a los millones de los préstamos que se gastaron ¿Han podido y querido justificar su necesidad y beneficio?

La concejalía de Hacienda se afana en maquillar la realidad: Nos vende que este 2014 es el año de la recuperación pero los presupuestos han bajado por sexto ejercicio consecutivo, a niveles de 2003. Se niega a reconocer que el endeudamiento municipal en su conjunto supera los 172 millones. Con picardía contable dice que ahorra, cuando infla el presupuesto de cientos de partidas de gasto que sabe que no va a ejecutar y que compensa con ingresos urbanísticos que sabe que tampoco va a obtener. Llega incluso a proclamar sin sonrojo que “los datos del paro registrado vienen a demostrar que dan sus frutos las medidas del Ayuntamiento de Valladolid”. Hasta ahí la enorme cantidad de energía dedicada a la propaganda.

Los hechos demuestran otra cosa. Ese gran modelo de gestión del que farda el PP recibe cada semana varapalos judiciales que pagaremos entre todos. En los últimos cinco meses son más de 40 las sentencias que condenan al Ayuntamiento al pago, de momento, de 25 millones de euros. ¿Y asumen su responsabilidad estos “grandes gestores”? Ya saben la respuesta: No. No, porque perciben alegría en las calles. Porque ven a los contribuyentes felices y agradecidos, a pesar de que las reclamaciones tributarias se hayan quintuplicado en sólo cuatroaños. No, porque por pura decencia debería dimitir un alcalde que va a sentarseen el banquillo de los acusados. Y no, porque lo fían todo, como Carlos Fabra, al indulto supremo de las urnas. Por eso nos chulean: “Volveremos a ganar las municipales con mayoría absoluta”. Que no pare la fiesta, que a escote nada es caro.

1 comentario:

Alvaro dijo...

El problema, Pedro, es que ha gobernado 20 años sin oposición.

Cada cuatro años llegaba el momento de las urnas y, ¿a quién iban a votar los vallisoletanos?

No hay un solo partido con un programa atractivo y consistente para Valladolid