martes, 16 de junio de 2015

Discurso del Grupo Socialista en la investidura de Óscar Puente como alcalde de Valladolid

Buenos días. Concejalas y concejales, autoridades, público asistente y ausente que está siguiendo este acto en directo.

Hoy, 13 de junio de 2015, es ya un día para la historia. Para la historia de esta institución, que políticamente luce más plural que nunca, y para la historia también, de forma muy especial, de este Grupo Municipal Socialista, al que me siento muy honrado (gracias compañeras y compañeros) de poner voz.

Y es que más de un siglo, 104 años para ser exactos, han transcurrido desde que Remigio Cabello y Martín Sanz fueran los primeros concejales del Partido Socialista Obrero Español elegidos para formar parte de este Pleno Municipal, siendo aquellos como eran, por cierto, unos tiempos incomparablemente más duros que los que hoy nos toca vivir.

Tras ellos dos, siempre que los enemigos de la democracia no lo impidieron y siempre bajo las mismas siglas, otros 75 hombres y mujeres más hasta el día de hoy, hemos hecho lo posible por representar dignamente a la clase trabajadora en esta corporación, luchar contra todo tipo de explotación e injusticia y apostar por el progreso social de esta ciudad, para que sea, en definitiva, más igualitaria, libre y solidaria. Sea pues, para todos los que nos precedieron en estas lides y forman parte del espejo en el que hoy nos miramos, nuestra gratitud y nuestro reconocimiento.

No todos tuvieron, desde luego, la dicha de poder hacer lo que hoy, quienes portamos su testigo, sí hemos podido hacer, que es participar, ahí es nada, en la investidura como alcalde de un compañero. La investidura de Óscar Puente Santiago, que ya es, tras Federico Landrove Moiño, Antonio García Quintana y Tomás Rodríguez Bolaños, el cuarto alcalde socialista en la historia deValladolid.

Un alcalde que recibe de sus vecinos y vecinas un mandato claro: reorientar la gestión hacia las necesidades de las personas y regenerar la política municipal.

De esta importante encomienda se han hecho cargo, de forma decisiva, a través del préstamo de su confianza, dos nuevas fuerzas políticas en este Pleno, traduciendo a mayoría absoluta de la representación popular, la inequívoca voluntad de cambio que ya fue claramente expresada por los electores en las urnas el pasado 24 de mayo.

No nos conformamos, no obstante, con agradecer a ambas formaciones este primer respaldo instrumental; Con independencia de la forma elegida por cada una para servir mejor al interés general, la aspiración del Grupo Municipal Socialista no es sino la de seguir ganándonos el merecimiento renovado de su apoyo día a día.  

La trascendencia del momento político y social que vivimos es incuestionable. Aprendidas las lecciones de lo recorrido, lo que nos toca es hacer de nuevo camino al andar. Nos toca restaurar el valor de la política, practicándola. La auténtica política, que ha de ser el arte de poner de acuerdo a quienes, como es el caso, no coincidiendo en el método, estamos dispuestos a definir objetivos comunes y tenemos la firme voluntad de trabajar, ya sea desde dentro o desde fuera del equipo de gobierno, para poder cumplirlos.

Hagamos pues, señores concejales y señoras concejalas, política. Centrémonos en combatir la desigualdad y la pobreza, en ayudar a crear empleo, en rejuvenecer la ciudad. Ocupémonos en implicar a los ciudadanos en la gestión municipal. Hagamos de la cultura y el conocimiento nuestras mejores marcas de distinción. Que todo el mundo pueda saber lo que desde aquí se hace y en qué y cómo se gasta hasta el último céntimo de su dinero.
  
En otras palabras: Miremos al futuro en este tiempo nuevo. Cada uno desde su enfoque y sensibilidad, pero comprometámonos todos a dignificar lo que hacemos. Asumamos con humildad las cargas del cargo, y huyamos de la demagogia. Es nuestra primera obligación convencer, servir en bandeja a los ciudadanos razones contundentes para que respeten y aprecien el trabajo que hacemos, que es, defendámoslo sin complejos, un trabajo digno y trascendente.

En definitiva, dejemos huella, señoras y señores, pero huella de la que no impide que vuelva a crecer la hierba. Los que van a gobernar, con humildad, y los que van a hacer oposición, acompañando cada crítica con una solución alternativa.

No caben las excusas: La pedagogía que todos precisamos ya está en nuestro repertorio. Busquémosla y usémosla: No perdamos nuestras energías en el politiqueo de trincheras. Dirijámonos a quienes servimos, expliquémonos bien, razonemos en voz alta, escuchemos activamente, tomemos nota y rectifiquemos sin miedo…

Y empezaremos haciéndolo nosotros, que reconocemos habernos equivocado durante la campaña electoral expresando un torpe compromiso de “gobernar para la mayoría”, algo que dista mucho de lo que siempre hemos querido los socialistas, que es gobernar para todos y para todas, sin excepción.

Y por esa razón añadimos: que las puertas de este Grupo Municipal seguirán estando igual de abiertas que lo han estado siempre, tan abiertas como lo van a estar ahora las de la casa consistorial: de par en par, para entrar y salir. Para que entren las buenas ideas y los buenos consejos, vengan de donde vengan, y para que podamos salir los políticos, cuando nos toque, sin que nadie nos tenga que obligar y con la cabeza bien alta.